21.6.11

DELICIAS DE LA VIDA CONCHUDAL

Como el felino es devoto de peluches, polars, felpas y demás, hemos de ser bien cuidadosos dejando las pantuflas de ambos a buen resguardo al salir.

De lo contrario, sucederá como hoy, que junto al plato de Royal Felin fit32 encontramos las cuatro pantuflas casi alineadas (hasta tiene sentido geométrico la bola de pelos).
Debe pensar que estamos en Reyes.
Todavía no sabe que los Reyes somos nosotros.
Suertudo.

3.5.11

CAMINAMOS

Por Crámer.
Me detengo y le pregunto: Y... Roy Cortina integrará alguna lista sábana?
Él se agarra la cabeza. No. La cara.
Ríe su risa inconfundible y piensa (estoy segura, lo piensa).
Será posible que sea tan adorable?


3.3.11

FAAA... QUÉ BAÑITO ME VOY A DAR!


...y le dije al arq: No quiero nada cremita ni beige ni natural en mi baño nuevo.
Ahora, veremos cómo me las arreglo para ponerle onda al baño que tenemos en la casa saavedrense.
Allí el arq se extralimitó.

10.2.11

A MOVER EL CULO

Querida, te desgarraste el glúteo mayor.

Dijeron eso después de manipularme, amasarme, rotarme, manosearme. El trasero.

Qué estabas haciendo?

Fight-do. Eso hacía. Mi clase favorita en el gimnasio y te la recomendaría pero no te veo con esa bata color celeste horripihospitalario y tus correctísimas gafas de marco dorado.

Eso te pasa por querer hacerte la kill bill.

Gancho con la izquierda, patadita arriba y atrás con la derecha. Trak.

Dolor a tope. Full full de dolor.

Me esperan algunas semanas de kinesiología y otras pavaditas.

No podré pisar el gimnasio si no es para hacer pilates o yoga con las madres de familia del barrio.

Bueno, también podría establecerme en la sala de musculación y observar a los musculosos muchachos del barrio.

Me inclino más.

19.1.11

Y también

Dónde están los colibrís cuando no vuelan? Qué hacen?

NIBINITRI

Entonces, aparentemente esto de tener a nuestro propio cuatriciclo en la cabaña estaría siendo de lo más copante o algo así.

Sencillo. Apretar la palanquita X, luego el pedal Y, acelerar con la otra mano, contar mentalmente en qué cambio estás.
Sentir la adrenalina, el poder de la velocidad en la ribera del río, pensar que Una es de esas intrépidas deportistas arriesgadas con el cabello al viento ávidas de aventuras.

Otra variante es aferrarse al chico de Una. A su cuerpo firme de escritor de novelas. Rogar para que cuando deje pasar a un grupo de muchachas de veintipocos no trastabille en la coordinación y se le pare... el cuatri.

Re copante, sepanlón.

Yo he logrado cabeshos terrosos, patas embarradas y un incrustamiento en la tranquera que ni te digo.