Primero permanecí estupefacta.
Después se lo grité a él desde la cama.
Más tarde esperamos a la señorita censista. Fuimos sensatos.
Salimos a hacer ejercicio.
Hablé con mi padre, arquitecto y militante conmovido.
Estudié y musicalicé.
Cociné arroz yamaní.
Hoy lloré.
Ah.... los genes no dejan de manifestarse.
1 PUSIERON SU GRANITO DE ARENA:
Algo parecido me pasó. Sin genes, pero el sentimiento fue aflorando de a poco. Ver para no creer?
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