25.9.09

ZA-PATOLOGÍA

Muchos. Obscenamente muchos. Como tres cifras de pares de ellos.
En sus cajas. Fotografiados. Registrados.
Altos y chatos. Brillantes y opacos.
Zapatillas, zapatos, suecos, sandalias, ballerinas, botas, botinetas, ojotas, taco chino, taco aguja, taco chupete, redondo, cuadrado, cónico, stilettos, borcegos, cuero, gamuza, terciopelo, lona, forrados...
Algunos flamantes, otros muy caminados.
Los guardo en un placard, en otro placard, bajo la cama, sobre estantes, en casa de Padres.

Por estos días, estoy esperando sol y calidez para sentarme en un banco de plaza con mis libros del momento. O para salir a capturar miradas de primavera.

O para usar mis nuevas plataformas rojas.