10.3.09

SEÑORAS Y SEÑORES, BANCOS


Uno sentado, el otro recostado sobre las piernas del primero.
Ideales para juegos de palabras hilarantes.
Ideales para miraditas cómplices.
Ideales para besos y arrumacos.
Ideales para adormecimientos a dúo.
Ideales para disertaciones literarias.
Ideales para cánticos desopilantes.
Ideales para adquirir tonalidades rojizas y fucsias en el rostro y aledaños.
Y así.
Yo, se los garantizo.