29.1.09

CHUCAJ

Mi casa.
Mi casa es verde.
Mi casa es verde y está en una ochava.

Tiene atractivos a roletes, sí. Pero uno de los más atractivos tiene que ver con lo que desde ella se escucha.
Sencillamente uno se ve tentado a escuchar conversaciones ajenas de toda calaña y a toda hora. Un verdadero mundo de tentaciones.

Están los que discuten exclusivamente en ochavas
Pasan media hora peleando en mi vereda. Ella llora, él le dice que sí, que la última vez le mintió pero que esta vez es en serio que ya no va a salir a robar. Ella no le cree, ella llora, él le dice cosas románticas, ella llora, ella quiere creerle.

No faltan los señores beodos que pasan cantando a las 4am. y que por la mañana encuentro sentados en mi umbral sin saber muy bien si llamar al nainuanuan o sólo intentar con un “permiso, amigo… necesito salir de mi casa” alcanzándole una taza de café.

En días muy suertudos escucharemos a una señora japonesa que gusta de conversarle monológicamente a Rolando. En japonés, claro.

Si hay luna llena y buena fortuna (para nosotros), seremos testigos de esa pelea en la que él le dice que ella es una rayada y ella, luego de llamarlo gilacuadros, se da media vuelta y taconeando sale.
Es menester no perder de oído los movimientos de él en el momento de tomarla del brazo para increparla acerca de quéquisistedecir? deacánotemovés.

Finalmente (aunque no tan final, pero finalicemos), hay un sonido pequeño.
Muy pequeño.
Es apenas algo así como un fffshhhhh entrecortado.
Eso indica que alguien está pintando un grafitti en la pared.
En mi pared.

Que alguien me explique qué carancho significa CHUCAJ.

22.1.09

PAISAJE SOBRIO


Ahora, si dijera que está prohibido ingresar con La náusea de Jean-Paul Sartre, o con mi mp3 repleto de jazz, o con un sombrero de cowboy, o con una lapicera a pluma y un cuaderno verde, o con mi cámara, o con dos pastelitos de batata....
Si dijera todo eso, yo estaba frita.
Como los pastelitos.

8.1.09

EN PATAS

Ahí estamos.
Yo con mi música.
El con sus letras.

Yo con las patas en el río.
El con su bajísimo nivel de neurosis en sangre.
No puedo negarme y accedo a una sesión fotográfica.
Entrego la cámara y me resigno.

Luego El dirá que me veo tan linda, que ese perfil de estrella de joligud, que wow qué fantásticas fotos te saqué.
Probablemente aún no se dio cuenta. Probablemente todavía no sepa que siempre salgo con los ojos cerrados o desorbitados, que no puedo dejar de gesticular, que nunca luzco natural en las fotos, ni siquiera cuando no me entero del disparo.

Entonces, queridos comentaristas.
Sólo puedo colgar ésta.
Mis felices patas en el río.




Je ne regrette rien - Edith Piaf

5.1.09

DÓNDE ESTOY?



El 180 - Mariana Baraj