26.10.08

DOMINGO NOCHE


Pasear la ciudad.
Y de pronto encontrarnos caminando en una procesión de la colectividad peruana. A contramano.
Con ganas de sentirnos parte de los pueblos originarios pero siendo turistas.
Entrar a un museo.
Y en la entrada escuchar de boca de quien nos recibe "Pueden tomar todas las fotos que deseen".
Ver una maravillosa película china.
Y preguntarnos luego si seremos capaces de sostener un diálogo en el que entre frase y frase medie un lapso de 10 segundos.
Besarnos en la senda peatonal.
Emulando besadores cinematográficos que no temen ser arrollados por un automovilista descarriado.
Leer un libro de cuentos de la vieja Rusia.
Con un señor ruso y pelirrojo a nuestro lado que nos dice que los cuentos rusos son fenomenales.
Llegar a casa.
Ahora sólo quiero escuchar música.