4.8.08

PEQUEÑA CRÓNICA DE UNA VACACIÓN EXAGERADA



Viajar en un camarote de tren con entusiasmo y cosquillitas.
Luego llegan las carcajadas y las lecturas, la música y la leña, los "hornitorringtones" y los "carlomentores", el pan caliente y la miel, la siesta y las costumbres de pueblo, la serenidad y la agitación, las estrellas y los excesos.
Todo tan sencillo y tan fácil.

Mas luego...
Que cómoestuvoelclima, que si sacaronmuchasfotos, que si quélugaresrecorrieron, que si comprastesouvenires.

No. Por favor no.
Me alcanza con llevar mi música, mis libros y mi piel.
O, en una de esas... mirar al cielo y encontrar una estela.