2.2.08

DESTINOS

Ayer tomé un taxi y al subir observé que debajo de la pintura negra y amarilla, era un coche rojo. Se veía en el canto de la puerta.

Medrano, Potosí, Pringles.....

Mientras, yo pensaba que el destino original de ese coche era ser el alegre auto rojo de una familia... o de un señor bajito tal vez.

Pero no.
Lo pintaron y su destino tristemente se llenó de Radio 10, de plumeros alargados y de un dejo de olor a perfume berreta.


Entonces, llegué a casa.




CHE PAPUSA OÍ (Cadícamo - M. Rodríguez) - Julio Sosa